ESCUELA PRIMARIA "MI PATRIA ES PRIMERO"

jueves, 11 de diciembre de 2014

¿ACEPTAS EL RETO?


ELABORA UNA PIÑATA .....



          En las fiestas decembrinas no puede faltar el gran colorido de las piñatas, que no obstante que tuvieron su origen en China, para los mexicanos son muy nuestras. 

        Estos alegres objetos, están hechos con una olla de barro ( NO SIEMPRE) que está cubierta de un papel muy delgado al cual se le llama “de china” y papel estaño con combinaciones de colores muy libres, y aunque se hacen con diferentes figuras (animales, personajes frutas y verduras) la tradicional es la de siete picos. 

         El significado de la piñata tiene su origen en la época de la colonia, en la cual los frailes evangelizadores la utilizaban para que los originarios de México comprendieran el significado de bien y del mal en la nueva religión que estaban enseñando, y así la piñata se convirtió en la representación del demonio, quien se viste de alegres colores para cautivar al hombre y que ceda a la tentación, por lo que cada pico representa a los siete pecados capitales: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza.

              El relleno de la piñata representa la gracia y el amor de Dios, y por eso el objetivo es romper la piñata y obtener los dulces y frutas que están dentro de ella. 


        Pegarle a la piñata con los ojos vendados representa la fe, virtud que nos permite creer sin tener que ver. El palo con el que se le pega a la piñata representa a la fuerza de la virtud que rompe con los falsos y engañosos deleites del mundo.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

EL IMPERIO ROMANO.


HISTORIA SEXTO GRADO TERCER BIMESTRE.



        Datos arqueológicos e históricos indican que aproximadamente en el año 753 a.C. varios grupos humanos, llamados latinos, viajaron desde los Alpes hasta el actual territorio de Italia. Sin embargo no fueron los primeros habitantes de la región; cuando llegaron ya se encontraban ahí los etruscos. Hay pocos conocimientos acerca de este pueblo. Lo que se sabe de ellos se debe a los escritos de autores griegos y romanos, así como a algunos restos materiales, pero se considera que fueron una de las principales influencias de los romanos. 

        Los etruscos dominaron a los latinos; la unión de estos grupos dio origen al pueblo romano. Al asentarse en el centro de la actual Italia se concentraron en aldeas que se unieron para defenderse y comerciar. Así surgió la ciudad de Roma.



        En Roma coexistían varios grupos sociales: los patricios (personas con privilegios que podían votar en elecciones), los plebeyos (la población de escasos recursos), los libertos o trabajadores libres, y los esclavos. Las prin­cipales actividades de la civilización romana eran la pesca, la navegación, la cría de ganado y la agricultura (sobre todo el cultivo de la vid y del olivo).



De la monarquía al imperio 

        La historia de la civilización romana se divide en tres periodos. El primero, de los años 753 a 509 a.C., corresponde a la monarquía: el pueblo era goberna­do por un rey que tomaba todas las decisiones y cuyo cargo era hereditario y vitalicio (es decir, de por vida). Roma fue gobernada por siete reyes, etruscos y latinos, en diferentes periodos. 

         En el año 509 a.C. se inició la república. En ésta había un senado com­puesto por 300 integrantes que elegía a dos cónsules o jueces superiores. Estos últimos eran quienes dirigían el gobierno, ambos permanecían en el cargo por un año y tenían igual poder, pero para tomar decisiones debían consultar al senado. 

        Durante la república comenzó la expansión de los romanos: conquistaron varios pueblos y lograron el control del mar Mediterráneo y de lo que hoy es Italia. Además de brindarles experiencia política y administrativa, todo esto les permitió asimilar elementos de otras culturas, de ahí que tuvieran gran influen­cia de los griegos. La república llegó a su fin en el año 27 a.C., luego de que estallaron algunas guerras en las que varios grupos luchaban por el poder.



          El último periodo de la civilización romana fue el imperio, que abarcó desde el año 27 a.C. hasta el 476 d.C. El primer emperador fue el político y militar Octavio Augusto (hijo adoptivo de Julio César, quien había sido asesinado por los senadores al tratar de restablecer la monarquía durante la república). 


         En esta etapa el gobierno era encabezado por el empe­rador, quien concentraba toda la autoridad. Era común con­seguir el apoyo de los plebeyos mediante el llamado “pan y circo”, es decir, dándoles comida y diversiones (como las luchas de gladiadores en el Coliseo). El comercio marítimo y terrestre, así como la industria, tuvieron gran desarrollo, por lo que surgieron nuevas ciudades. 

       Los romanos forjaron un extenso imperio, que se fue debi­litando con el tiempo hasta que finalmente se desintegró en el año 476 d.C.




La expansión y organización del imperio 

           En su expansión, el imperio romano dominó territorios que hoy abarcan cerca de 40 países de Europa, Asia y África. Esto fue posible gracias a su organización y su control militar. En lo político, se dividía en provincias, que eran regidas por gobernadores, a quienes designaba el emperador. 


          Para comunicar a las ciudades y provincias romanas se construyó una extensa red de caminos, vías y puertos, que además favorecía el comercio. Los romanos también se preocuparon por proveer agua para el consumo humano. En las ciudades donde este líquido no estaba al alcance, se llevó mediante acueductos. Por ejemplo, el agua que llegaba a Roma se transportaba desde los Montes Apeninos (que se encontraban a 45 kilómetros de distancia), usan­do filtros a lo largo del recorrido.


        En general existía la libertad religiosa, porque Roma no imponía ideas políticas o credos en los territorios conquistados, siempre y cuando se considerara que el culto no atentaba contra la dignidad del emperador o la seguridad del impe­rio (como ocurrió con los cristianos). Además, se solía respetar las ideas y costumbres de las provincias; sólo se les desarmaba y se les exigían contri­buciones económicas. 



          Para mantener un imperio tan grande se recurrió a un numeroso ejército, encabezado por el emperador; también se establecieron alianzas con otros territorios que resultaban útiles para la defensa y para controlar rutas comer­ciales. La unidad monetaria del imperio era el denario de plata, que se empleó tanto en Roma como en los territorios vecinos desde principios del siglo i hasta finales del siglo III d.C.



La vida cotidiana en Roma 

        Los habitantes de la antigua Roma se ocupaban en diversos trabajos. Los ciudadanos ricos gastaban grandes sumas de dinero para tener una carrera. Las más demandadas eran las relacionadas con la política, ya que les permi­tían conseguir altos cargos en el gobierno, aunque también podían estudiar otras, como leyes o medicina. En el campo la mayoría de las personas se dedicaba a trabajar la tierra; en las ciudades había oficios como herrero, artesano, actor y maestro, entre otros. 

          En relación con el entretenimiento, era común que los adultos practicaran actividades como lanzamiento de disco o jabalina y montaran a caballo; también eran aficionados a jugar dados y a asistir al Coliseo a presenciar combates entre gladiadores, luchas entre animales salvajes y competencias de carros. Otra diversión popular era el teatro. 

          Los niños jugaban a ser gladiadores o a la pelota, porque era una buena forma de ejercitarse; además usaban carritos de juguete y figurillas de ani­males (como perros). A las niñas se les preparaba para el matrimonio desde los siete años, y se divertían con muñecas de marfil. Muchas de ellas se casaban cuando tenían entre diez y doce años, por lo que era común que fueran madres desde los trece años.

lunes, 8 de diciembre de 2014

miércoles, 3 de diciembre de 2014

LOS RECURSOS DESCRIPTIVOS EN LOS RELATOS.


ESPAÑOL SEXTO GRADO SEGUNDO BIMESTRE.




          La narración es una variedad del discurso que se caracteriza por su dinamismo. Los  recursos  lingüísticos más habituales, propios de los textos narrativos son:

LA DESCRIPCIÓN
LA METÁFORA
EL SÍMIL
LOS CONECTORES.


¿QUÉ ES LA DESCRIPCIÓN?

Describiendo al sujeto


          Describir es explicar, de forma detallada y ordenada, cómo son las personas, los lugares o los objetos. La descripción sirve sobre todo para ambientar la acción y crear una atmósfera que haga más creíbles los hechos que se narran. Muchas veces, las descripciones contribuyen a detener la acción y preparar el escenario de los hechos que siguen. 



Tipos de descripción: 

Objetiva, denotativa o técnica:
          Su finalidad es informar con precisión sobre un objeto, aportando datos reales, comprobables. 


Subjetiva, connotativa o literaria:
          Provoca una impresión en el receptor, aportando un punto de vista personal sobre lo descrito. Se usan los adjetivos epítetos y otros recursos literarios para producir emociones en el destinatario. 

   ¿Cómo se describe un lugar? 

          Al describir un paisaje o un lugar cualquiera, los escritores suelen presentar primero una visión general del lugar. Después van localizando en ese lugar los distintos elementos (los pueblos, los montes, el río...) utilizando palabras que indican situación en el espacio. Procuran transmitir la impresión que produce el lugar: alegría, tristeza, misterio, terror... 



  (EJEMPLO)  Descripción de una cueva .
          A la izquierda se abría la enorme boca de la cueva, por la cual no se distinguían más que sombras. Al acostumbrarse la pupila, se iba viendo en el suelo, como una sábana negra que corría a todo lo largo de la gruta, el arroyo del infierno, "Infernuco-erreca", que palpitaba con un temblor misterioso. En la oscuridad de la caverna brillaba, muy en el fondo, la luz de una antorcha que agitaba alguien al ir y venir.
          Unos cuantos murciélagos volaban a su alrededor; de cuando en cuando se oía el batir de las alas de una lechuza y su chirrido áspero y estridente. 


LA METÁFORA.

          La metáfora es cuando se establece una relación de semejanza entre 2 términos y alguna característica o cualidad que existe entre ambas, es como cuando hablamos en doble sentido. En la metáfora hacemos referencia poética a esa característica que queremos resaltar y decimos lo mismo pero de forma más bella.

          El término “metáfora” viene del vocabulario griego y significa “más allá”. 

1) Tus cabellos son de oro. Este ejemplo de metáfora compara a los cabellos de una mujer suponemos, con el oro. ¿Que quiere decir esto? que los cabellos de la mujer son rubios.


2) Tus ojos son dos luceros. Este ejemplo de metáfora compara los ojos con dos luceros o sea su significado es que los ojos de ella, pienso yo, alumbran, llaman la atención.


3) Los dientes de marfil. Este ejemplo de metáfora, habla de los dientes y se refiere a que son de marfil. Al decir esto, significa que son bien blancos, una forma delicada de usar el vocabulario.


4) Tus labios son pétalos perfumados. Ejemplo de metáfora que por los términos que se emplean: pétalos y perfumados, hacen referencia a que dichos labios llaman la atención, están coloridos y perfumados a la vez. Tal vez aquel que lo exprese los sienta delicados y muy agradables.

     NOTA: AL UTILIZAR UNA METÁFORA NUNCA DEBEMOS PRONUNCIAR O ESCRIBIR LA PALABRA "COMO"


EL SÍMIL.

          En la literatura, símil es una figura retórica que consiste en la comparación expresa entre una cosa y otra, para dar una idea eficaz de una de ellas. Al establecer la comparación por semejanza, se trasladan las características simbólicas o físicas de uno a otro.

          A diferencia de la figura de la metáfora, los símiles apelan a elementos de relación como “que”, “como” o “cual”. La frase “Sus ojos como dos esmeraldas brillaban en la noche” es un símil que traza un paralelo entre los ojos de color verde y las piedras preciosas. Es posible decir que el símil es un tipo de metáfora, aunque no ocurre lo mismo al revés. 

Ejemplos de Símil o Comparación: 


Eres duro como el acero .
La calle estaba oscura como la boca del lobo .
Tus ojos son cual dos esmeraldas.
Hoy he dormido como un bebé .
Sus mejillas, rugosas cual la corteza de una vieja encina .
El árbol es como una casa para los pájaros .
Es manso cual un corderillo.
Tus dientes blancos como perlas .
Sus ojos azules como el cielo .
Tus labios son rojos como rubíes.


CONECTORES.


          En lingüística, se denomina conector a una palabra que une partes de un mensaje y establece una relación lógica entre oraciones. 

         Permite la adecuada unión de los enunciados en un texto. Los conectores pueden ser palabras, oraciones o conjuntos de oraciones, por lo tanto unen desde lo más breve hasta lo más extenso.