ESCUELA PRIMARIA "MI PATRIA ES PRIMERO"

miércoles, 2 de octubre de 2013

CARTA PARA UN ALUMNO.



 
Hola amigo, amigo alumno:
Quiero decirte que contigo estoy decidido en aprender tantas cosas que en la escuela para maestros nunca me enseñaron.   Ahí me dijeron cómo conducirte por el camino  próspero, barriendo todo  el polvo de la ignorancia con la escoba de la buena vocación, para que tus días sean más placenteros y tus manos … y tu conciencia,  sirvan para darle un mejor sustento a tu familia… y para que tu comunidad se vaya transformando con el cincel de tus ideas… ¡ y claro, para la realización personal! 
Amigo alumno, en la escuela me enseñaron,  a que debo forjar en ti, todas esas cualidades que te hagan paradigma de las generaciones venideras, pero nunca me dijeron que tenía que verte como a un hijo, que tenía que preocuparme por tus problemas personales, que muchas veces eclipsan tus emociones. Esas emociones capaces de fabricar monstruos voraces, buscando alimentarse de tu porvenir.  
Hoy te pido, me des la oportunidad de que tú y yo seamos buenos amigos, y que entre los dos propiciemos un ambiente de respeto, para que podamos revalorar nuestras condiciones y los roles que nos ha tocado cumplir, con el único afán de que  en nuestra sociedad siga prevaleciendo un ejemplo de la buena educación. 
 Sabes,  prometo siempre respetarte como  ser humano, apreciarte casi como a un hijo, y a enseñarte como a un alumno;  utilizando las herramientas necesarias para que tu estancia en el aula nunca se considere  insoportable. Prométeme que  a futuro, me respetarás como  ser humano y que me enseñarás tus defectos y virtudes,  sin olvidarte del cariño que te tengo. 
También  prometo , no hacer comparaciones entre ustedes, ni mucho menos ridiculizarlos, ya que esto, lejos de entusiasmarte te pondría al borde de la deserción o cuando menos, al rechazo total  a la importante participación    en el aula. Por eso, prométeme que tú también evitarás cualquier comparación entre tus semejantes, aún cuando creas que hay alguien  que te parece el mejor 
Prometamos juntos respetar por siempre a  nuestra  querida escuela, que nos cobija y nos dota de lo necesario, para que día con día, ustedes sientan  que sus sueños están al alcance de sus manos, y pueda yo decir satisfecho:
 ¡QUÉ ORGULLOSO ME SIENTO DE SER MAESTRO!
 Te prometo que el día que me sienta cansado y palidezca mi ilusión por enseñar, cuando ya mi sapiencia se esconda en mi garganta y mis manos no quieran más imantarse a la pizarra, ¡me iré!,  antes que todos mis aforismos puedan convertirse en mentiras y mi prestigio de buen educador esté propenso a un pésimo recuerdo.
Gracias por permitirme ser parte de tu vida escolar y personal, tendrás un lugar privilegiado en mi mente y corazón  , recuerda que soy tu maestro, pero con el paso del tiempo deseo convertirme en tu amigo. Con mucho cariño y respeto:
A.  DEL VALLE  M.

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